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Bonnie’s Blood and Breakfast – Pensión sangrienta – Fragmento | Ángeles Goyanes

Bonnie’s Blood and Breakfast – Pensión sangrienta – Fragmento

 

 

It was after two in the morning when the vehicle transporting five members of the Spanish delegation completed their trek from the Miami airport and stopped, after a difficult search in the oppressive darkness, in front of number fourteen Seville Street in the oldest city in the United States: Saint Augustine.

 

Eran más de las dos de la madrugada cuando el vehículo que transportaba a cinco de los miembros de la delegación española finalizó su trayecto desde el aeropuerto de Miami y se detuvo, tras una difícil búsqueda en la espesa oscuridad, frente al número catorce de la calle Sevilla, en la ciudad más antigua de los Estados Unidos: San Agustín.

 

“Are you sure this is it?” asked Carolina. “I don’t see a sign with the name.”

Assuring her that it was, the driver got out of the shuttle and headed towards the trunk. Carol, still unconvinced, searched the darkness whose opacity was increased by the tinted windows.

 

–¿Estáis seguros de que es aquí? –preguntó Carolina–. No consigo ver ningún cartel con el nombre.

Asegurándole que así era, el conductor se bajó del minibús y se dirigió al portaequipajes. Carol, aún sin convencimiento, rebuscó con la mirada a través de las tinieblas cuya opacidad acrecentaban los cristales tintados.

 

The sight of the small house before her, situated in the middle of a lonely, gloomy little street, in no way reminded her of the bright, flowery Victorian building from the advertisement on the website. The driver was depositing her huge suitcase on the sidewalk, but she resisted getting out and continued looking for some reliable indication to convince her that this was truly her destination.

 

La visión de la pequeña casita que tenía ante sí, situada en mitad de una callecita solitaria y tenebrosa, en nada le recordaba al encantador edificio victoriano, luminoso y florido, del anuncio de la página web. El conductor estaba depositando su gran maleta en la acera, pero ella se resistía a bajar y continuaba buscando una indicación fiable que la convenciese de que aquel era verdaderamente su destino.

 

Suddenly she found it. A large metal sign was hanging from a post so close to her that she could only see it by looking up. It said “Bonnie’s Bed & Breakfast.” So yes. This was it. What a let down.

 

De pronto la encontró. Un gran cartel metálico pendía sobre un poste tan cercano a ella que solo podía verlo elevando la cabeza. Decía: “Bonnie’s Bed & Breakfast”. Pues sí. Allí era. Menudo chasco.

 

She got out of the vehicle, whose headlights were the only thing illuminating the street, and enviously said goodbye to the rest of the delegates, who were going on to the best hotel in the city, Casa Monica, which, like all the other hotels, was already fully booked when she confirmed her attendance at the last minute, after her previous commitment had been cancelled by the organizers.

 

Salió del vehículo, cuyos faros eran la única iluminación con que contaba la calle, y se despidió con envidia del resto de delegados, quienes continuaban hacia el mejor hotel de la ciudad, Casa Mónica, el cual, al igual que todos los demás alojamientos hoteleros, ya estaba completo cuando, a última hora, ella había confirmado su asistencia, después de que su compromiso anterior fuese cancelado por los organizadores.

 

Now she had to find the keys, following the instructions that Bonnie had emailed her. They said she would find them in the mailbox. But where was the mailbox? Not on the sidewalk. She looked towards the entrance to the house. It was light enough so she could quickly see the yellow envelope, which was hanging by clothes pins from the mailbox stuck to the front of the building.

 

Ahora debía encontrar las llaves, siguiendo las instrucciones que Bonnie le había enviado en su email. Según estas, las encontraría en el buzón. Pero ¿dónde estaba el buzón? En la acera, no. Miró hacia la entrada de la casa. Estaba lo bastante iluminada como para que pudiera distinguir en seguida el sobre amarillo que, sujeto por un par de pinzas de colgar la ropa, pendía del buzón que se hallaba pegado a la fachada del edificio.

 

She walked across the yard and ran to grab it and to make sure that the keys were there, inside, and that they opened the door, before it could occur to her traveling companions to leave. Yes, there they were; probably because they said this was the city with the lowest crime rate in all America. The key ring held three keys which she tried in quick succession until the door opened. Then she looked back towards the shuttle.

 

Atravesó el jardín y corrió a cogerlo y a asegurarse de que las llaves estaban allí, en su interior, y de que abrían la puerta, antes de a que sus compañeros de viaje se les ocurriese marcharse. Sí, allí estaban; probablemente porque aquella era la ciudad con menor índice delictivo de toda América, se dijo. El llavero reunía tres llaves que probó sucesivamente hasta que la puerta se abrió. Luego miró hacia el minibús.

 

A shaft of light was thrown a few yards in front the headlight, making the closed darkness of the street, where nothing was distinguishable, even more obvious. The driver approached with the heavy suitcase and Carol said goodbye to him and waved to her companions, avoiding raising her voice and disturbing the peace of the sleeping neighbors.

 

Los faros lanzaban su haz de luz unos metros por delante de él, haciendo destacar aún más la cerrada oscuridad de la calle, donde nada se distinguía. El conductor se acercó con la pesada maleta y Carol se despidió de él y de los compañeros agitando la mano, evitando elevar la voz y perturbar la paz de los vecinos durmientes.

 

She grabbed her suitcase’s retractable handle and pulled it hard until she crossed the threshold and closed the door behind herself. She was received by soft music from a stereo in the hall. Bonnie must have left it on to welcome her, since she wouldn’t have the opportunity to do so herself until the following morning. What a nice touch.

 

Cogió el asa extensible de la maleta de ruedas y tiró de ella con fuerza hasta franquear la entrada y cerrar tras de sí la puerta. La recibió una tenue música procedente de un equipo de música situado a la entrada. Bonnie lo habría dejado encendido para recibirla, ya que ella no lo haría hasta la mañana siguiente. Un detalle agradable.

 

She walked a few more steps, pulling the heavy suitcase over the red carpeted floor and discovered a sitting room to her right. She went in and left her purse on an armchair, glancing at her surroundings while she pulled a sheet of paper from the envelope. A classic little Victorian sitting room, decorated as if it were an avid collector’s doll house: period furniture, old portraits on the walls, a small hearth, chairs, sofas and armchairs which matched the curtains, all carpeted, very clean, painstakingly decorated and cared for.

 

Anduvo unos pocos pasos, arrastrando sobre el suelo alfombrado de rojo la pesada maleta, y descubrió un salón que se abría a su derecha. Entró y dejó su bolso sobre una butaca, echando una ojeada en derredor mientras extraía una hoja de papel del sobre. Un clásico saloncito victoriano, como decorado para una casita de muñecas por un hábil coleccionista: mobiliario de la época, retratos antiguos en las paredes, una pequeña chimenea, sillas, sofás y butacas coordinados con las cortinas, todo alfombrado, muy limpio, decorado y cuidado con esmero.

 

She could have thought it ancient or charming, and that time of the morning under the weak yellowy light, she leaned towards the first option. On the paper, Bonnie had typed her welcome, indicated that breakfast was served at nine o’clock on the dot, and told her that her room, Lily of the Valley, was on the second floor, at the top of the staircase. When she read this, alarm bells went off and her world came crashing down around her.

 

Podía encontrarlo vetusto, o considerarlo un lugar con encanto, y a esas horas, bajo la débil iluminación amarillenta, se inclinaba por la primera opción. En el papel, escrito a máquina, Bonnie le daba la bienvenida, le indicaba que el desayuno se servía a las nueve en punto, y que su habitación, Lily of the Valley, estaba situada en la primera planta, al final de la escalera. Al descubrir esto se le desató una alarma y se le vino el mundo encima.

 

A staircase! It would be impossible to carry her suitcase upstairs by herself! She walked out of the sitting room and immediately ran into the dreaded long, steep staircase. Standing at the foot, with her eyes as big as dinner plates, she looked up. At that time of the morning, exhausted from the trip, disoriented, measuring each movement so she wouldn’t disturb the guests in the other five rooms, she had before her an unscalable Everest to climb, loaded down with an eighty pound suitcase. How was she going to do it? Impossible!

 

¡Una escalera! ¡Imposible subir sola su maleta por una escalera! Salió del salón y al instante se topó con la temida, larga, empinada escalera. Plantada a su pie, con los ojos abiertos como platos, miraba hacia arriba. A aquellas horas de la madrugada, agotada tras el viaje, desubicada, midiendo sus movimientos para no molestar a los huéspedes de las otras cinco habitaciones, tenía ante sí un Everest inescalable al que ascender, cargada con una maleta de cuarenta kilos. ¿Cómo iba a hacerlo? ¡Imposible!

 

At the end of the first flight of stairs there was a landing, then, after the left turn, there could be another flight waiting for her, just as long. She tiptoed up to make sure. In reality, there were five more stairs. Done deal, if she could manage the first thirty. Once she was at the top of all of them, she found herself in front of an open door, over which a sign decorated with a white painted lily said, Lily of the Valley.

 

Al final del primer tramo de escaleras había un descansillo, luego, girando a la izquierda, tal vez la aguardase otro más. Subió de puntillas para comprobarlo. En efecto, había cinco escalones más. Pan comido, si lograba escalar la treintena anterior. Superados todos, se halló frente a una puerta abierta, sobre la cual un letrero adornado por un lirio blanco pintado, decía: Lily of the Valley.

 

Inside, softly illuminated, she could make out a sofa and a sideboard. At the right of this entrance hall was a doorway that lead to the bedroom. The sofa and the bedspread on the large bed, with an attractive wooden headboard, matched the fabric on the three windows, a blue pattern that looked to her to be Provenzal style, held back with luxurious golden hooks.

 

En el interior, suavemente iluminado, distinguió un sofá y un aparador. A la derecha de este recibidor se abría un vano hacia el dormitorio. El sofá y la colcha de la gran cama, con una vistosa cabecera de madera, hacían juego con las telas de las cortinas de las tres ventanas, de un estampado azul que le parecieron de estilo provenzal, recogidas con suntuosas abrazaderas doradas.

 

There were two nightstands which she mentally registered as old junk, a chest of drawers which looked old, with decorations like a music box and a pair of blue baby shoes, and another small rectangular table next to the built-in wardrobe, on top of which there was a ringed binder with information about the lodging and about the city’s tourist attractions.

 

Había dos mesillas que calificó mentalmente como trastos antiguos, una cómoda grande, vieja a su parecer, con adornos tales como una caja de música y unos zapatos de bebé azules, y otra mesita rectangular pequeña junto al armario empotrado, sobre la cual reposaba una carpeta de anillas con información sobre el alojamiento y sobre las atracciones turísticas de la ciudad.

 

In front of the bed, to the right, another door opened onto an enclosed balcony, which had stairs that lead down to the patio. It was furnished with a couple of wicker chairs and a matching table, over which a lamp glowed weakly. Carol made sure that the latch was completely drawn on the door leading to the patio and returned to the bedroom.

 

Frente a la cama, a la derecha, se abría otra puerta que daba a un mirador cerrado, del cual partía una escalera hasta el patio. Estaba amueblado con un par de sillas y una mesita de mimbre, sobre la que alumbraba, tenuemente, una lámpara. Carol se aseguró de que el pestillo de la puerta que comunicaba con el patio estaba bien echado y regresó al dormitorio.

 

Even though all the ceiling and table lamps were turned, the light they gave off was yellowish and gloomy. It had probably been Bonnie’s attempt to induce sleep, but in Carol it produced a type of restless dreamy state, a disagreeable feeling that hotel rooms did not give her. On top of which, the temperature inside was a cold that was completely at odds with the temperature outside.

 

Pese a que todas las lámparas estaban encendidas en techo, mesitas y mesillas, la luz obtenida era amarillenta y lúgubre. Probablemente, con ello Bonnie había pretendido inducir al descanso, pero a Carol le producía una especie de inquieto estado onírico, una sensación desagradable que no tenía en las habitaciones de los hoteles. Además, hacía un frío incoherente con la temperatura exterior.

 

Everything seemed right, at any rate, she thought as she headed towards the only closed door and which turned out to be a minuscule bathroom where she would barely have space for her toiletries. A disappointment she wasted no time thinking about. She wanted to get into bed as soon as possible but she couldn’t. She had to bring up the damned eight hundred pound suitcase. What if she opened it in the sitting room, and took out only the essentials, and left in there in a discrete corner?

 

Todo era correcto, de todas formas, pensaba mientras se dirigía a la única puerta que estaba cerrada y que resultó ser un minúsculo baño donde apenas tendría espacio para sus neceseres. Una decepción en la que no perdió el tiempo pensando. Deseaba meterse en la cama cuanto antes pero no podía: debía subir su maldita maleta de ochocientos kilos. ¿Y si la abría en el salón, sacaba lo imprescindible, y la dejaba allí, en algún rincón discreto?

 

No. Her slippers were at the bottom and her toiletry bags were scattered all over the place, mixed in with her clothes. And she needed all of them: the one with her medicines, the one with her toothbrush, the one with her cosmetics, the one with her hairbrush and hair accessories, her jewelry bag, the telephone charger…

 

No. Las zapatillas estaban al fondo y los neceseres revueltos por todas partes, mezclados entre la ropa. Y los necesitaba todos: el de las medicinas, el de la higiene bucal, el de las cremas, el del cepillo y los accesorios para el pelo, el de la bisutería, el del cargador del teléfono…

 

Plus she would have to bring up the laptop, clean clothes for the next day, her nightgown. It would mean going through the whole suitcase and making several trips loaded down with little things which she could drop on the way, with all the accompanying noise. And then there was the worry of leaving the suitcase, wondering if it would still be there the next day. She tried to make up her mind to it and mentally searched for some trick that would make it easier to maneuver the suitcase up to her room. She could try laying it down on the stairs and pushing it from the bottom.

 

Y además tendría que subir el portátil, ropa limpia para el día siguiente, el camisón. Significaba revolver toda la maleta y hacer varios viajes cargada con pequeñas cosas que podían caérsele por el camino, con el consiguiente ruido. Más luego, la inquietud de dejar la maleta preguntándose si al día siguiente todavía seguiría allí. Trató de hacerse a la idea y buscó mentalmente algún truco que pudiese hacerle más más fácil carretear la maleta hasta allí. Podía intentar tumbarla sobre los escalones y empujarla desde abajo.

 

She went down stealthily. The staircase was carpeted, which would kill the noise, but which would make sliding more difficult. Then she went into the sitting room and dragged the suitcase to the foot of the stairs. As she feared, even that short distance wasn’t easy because of the carpeted floor. She looked up, disheartened. “I never suspected this!” she murmured.

 

Descendió sigilosamente. La escalera estaba alfombrada, lo que amortiguaría el ruido, pero dificultaría el deslizamiento. Después entró en el saloncito y arrastró la maleta al pie de la escalera. Como había temido, a causa del suelo alfombrado, ni siquiera ese corto trayecto resultó sencillo. Miró hacia arriba, descorazonada. “¡Si hubiera sospechado esto!”, murmuró.

 

She decided that, even though it would take an eternity, it would require less strength to try to lift the suitcase stair by stair. She took a deep breath, walked up the first stair, grabbed the suitcase handle with both hands and yanked it hard to pull it up level with her feet. With her feet in the way, she could barely hold the suitcase up, so she had to keep going stooped over, holding it up as best she could, while she got her feet out from behind it with difficulty so she could go up the second stair.

 

Decidió que, aunque tardaría infinito tiempo, necesitaría menos fuerza para intentar subir la maleta escalón a escalón. Tomó aire, se subió al primer escalón, cogió con ambas manos el asa de la maleta y la elevó con un fuerte impulso hasta donde estaban sus pies. Con el obstáculo de estos, apenas era posible apoyarla, de modo que tuvo que continuar encorvada, sosteniéndola como podía, mientras los sacaba dificultosamente de detrás de ella para subir al segundo escalón.

 

She continued like this, forcing herself to stay calm, trying not to make any noise, straightening and stretching her back every few minutes to try to ease the pain, and, slowly, with a silent cry of joy, she managed to get to the first landing. She stretched and rested for a few seconds, feeling like someone who has just accomplished a huge feat, longing for the comfort of the enormous bed that was waiting for her and, just then, when she pulled her suitcase again to make it turn, it collided with an iron pedestal supporting a porcelain vase, and both rolled down the stairs.

 

Continuó así, imponiéndose calma, tratando de no hacer ruido, irguiendo y estirando la espalda cada poco para aplacar el dolor, y, lentamente, con un mudo grito de júbilo, consiguió llegar al primer rellano. Se estiró y descansó durante algunos segundos, sintiéndose como quien ha culminado una proeza, saboreando la comodidad de la enorme cama que la esperaba, y, cuando volvió a darle un empujón a la maleta para hacerla girar, esta chocó con el pedestal de hierro que sostenía un jarrón de porcelana, y ambos cayeron rodando por la escalera.

 

Terrified, Carol watched it bounce from stair to stair, on the uncarpeted edges, striking noisily while it fell to pieces. With her hands over her mouth and her eyes popping out of their sockets, Carol awaited the consequences, praying that no one would wake up.

 

Espantada, Carol lo vio botar de escalón en escalón, por los márgenes no alfombrados, golpeando ruidosamente mientras se hacía pedazos. Con las manos cubriendo su boca y los ojos desorbitados, Carol aguardó las consecuencias, rezando para que nadie se levantase.

 

The pedestal hadn’t gone very far; its square base had caught it. She could put it back where it had been, but the vase… It would be the first thing Bonnie saw the next morning, smashed to pieces all over the stairs. What would she be like? She hoped it hadn’t been some family heirloom, or any kind of cherished object.

 

El pedestal no había recorrido mucho trecho; su base cuadrada lo había impedido. Podría devolverlo a su lugar, pero, el jarrón… Hecho trizas por toda la escalera, sería lo primero que Bonnie viese a la mañana siguiente. ¿Cómo sería su carácter? Esperaba que no fuese un recuerdo familiar o cualquier tipo de objeto preciado.

 

And then, while she was still paralyzed there, deciding what to do, the thing she had most feared happened: one of the downstairs doors opened and a man in pajamas emerged, with a sullen expression that was half anger, have shock.

 

Y entonces, mientras seguía allí petrificada, decidiendo qué hacer, ocurrió lo que más temía: una de las puertas de abajo se abrió y un hombre en pijama surgió tras ella, con adusta expresión medio de enfado, medio de susto.

 

“I’m sorry,” murmured Carol, nervous and gesturing, pointing alternately to her suitcase and to the destruction that littered the stairs. “An accident.”

 

–I’m sorry –murmuró Carol, nerviosa y gesticulante, señalando alternativamente a su maleta y al destrozo que sembraba la escalera–. An accident.

 

The man, who must have been about sixty five years old, stayed where he was, watching her. She didn’t know what else to say or do. She just wanted to flee the disaster zone and the hostile neighbor, so, after repeating her clumsy excuses several times, and with adrenaline renewing her strength, she managed to go up the last five stairs in record time.

 

El hombre, de unos sesenta y cinco años, permaneció en el sitio, observándola. Ella no sabía que más decir o hacer. Solo deseaba huir de la zona del desastre y del vecino hostil, de modo que, tras repetir varias veces sus torpes excusas, cogió de nuevo la maleta y, con la adrenalina renovando sus fuerzas, consiguió subir en un tiempo record los cinco escalones que le faltaban.

 

She had lost sight of the man and was wondering if he was still there, staring into the emptiness like a crazy person, since she hadn’t heard his door close, when a slamming door from one of the rooms next to hers startled her. She looked over immediately. There was no one there. The spy had hidden. “God bless hotel chains,” thought Carol, slightly shaken, using all her strength to finish pulling her suitcase to her room.

 

Había perdido de vista al hombre y se preguntaba si aún seguiría allí, contemplando como un loco el vacío, puesto que no había oído cerrarse su puerta, cuando un portazo proveniente de una de las habitaciones contiguas a la suya la sobresaltó. Miró al instante hacia allá. No había nadie. El espía se había ocultado. “Dios bendiga las cadenas hoteleras”, pensó Carol, ligeramente estremecida, haciendo uso de todas sus fuerzas para acabar de arrastrar la maleta hasta su habitación.

 

As soon as she was inside, she bolted both locks and made sure that the old door, so warped by humidity that it barely fit in the doorframe, couldn’t be opened.

 

En cuanto se halló dentro, echó los dos cerrojos que había, y se aseguró de que la vieja puerta, tan dilatada por la humedad que apenas encajaba en el vano, no pudiera abrirse.

 

Standing in front of the door, she became aware of how much she was panting and that her heart was racing because of the force of her emotions. Was there water? She looked everywhere but no luck. There wasn’t a minibar or courtesy bottles. There were two glasses on the chest of drawers, one of which she used to get water from the tap. It tasted metallic and nauseating. And the room was freezing.

 

Detenida frente a ella fue consciente de cuánto jadeaba y de que su corazón latía al galope debido al esfuerzo y las emociones. ¿Habría agua? Buscó en vano por todos lados. Ni minibar, ni botellas de cortesía. Sí había dos vasos sobre la cómoda, uno de los cuales utilizó para coger agua del lavabo. Sabía metálica, asquerosa. Y la habitación estaba helada.

 

Where could the air conditioning control be? Nowhere! She couldn’t turn off the air conditioner. What temperature was it turned to? It must have been 75 degrees outside and the room couldn’t have been 65, maybe not even 60. Were there blankets in the wardrobe? Not even one. Fortunately, she was so cold natured that she always traveled with a small portable heater which she got out of her suitcase and plugged in close to her bed.

 

¿Dónde estaría el mando del aire acondicionado? ¡En ninguna parte! No podía quitar el aire acondicionado. ¿A qué temperatura estaría puesto? Fuera haría unos veinticinco grados y la habitación no llegaba a los dieciocho, puede que ni a los quince. ¿Habría mantas en el armario? Ni una. Afortunadamente, era tan friolera que viajaba siempre con una pequeña estufa portátil que corrió a sacar de la maleta y enchufó cerca de su cama.

 

Calmer now that she knew she would warm up soon, she moved the suitcase to an empty space next to the TV, laid it down, and took out her nightgown and toiletries. As she did so, she couldn’t stop thinking about the shards of vase scattered on the stairs. Should she go out and set the pedestal back up, at least? Should she try to pick up the biggest pieces? She decided that she should.

 

Más tranquila sabiendo que pronto se caldearía, trasladó la maleta a un espacio vacío junto a la tele, la tumbó y sacó el camisón y los neceseres. Mientras lo hacía, no dejaba de pensar en los pedazos de jarrón dispersos por la escalera. ¿Salía a poner en pie el pedestal, al menos? ¿Trataba de recoger los pedazos grandes? Se decidió a ello.

 

She grabbed the key which she had left on the sideboard in the entryway, opened the door, made sure that there was no one outside and went to pick up the pedestal. But when she got to the place where it had fallen, she didn’t see it. Startled, she looked up and down the staircase. Where were the pieces of the vase?? There wasn’t even one! The staircase was clean!

 

Cogió la llave que había dejado en el aparador del recibidor, abrió la puerta, se aseguró de que fuera no había nadie y fue a recoger el pedestal. Pero, al llegar al punto donde este había caído, no lo encontró. Asombrada, recorrió la escalera con la mirada. ¿Dónde estaban los restos del jarrón! ¡No había ni uno! ¡La escalera estaba limpia!

 

Perhaps the surly guest hadn’t in fact been a guest but Bonnie’s husband, she reasoned quickly, and maybe he had picked everything up. There was no other possibility. But, so quickly? How much time had she spent in her room? Enough. Undoubtedly, enough. That was obvious. She returned to her room as quickly as she could, feeling disconcerted.

 

Puede que el huésped hosco no fuese en realidad un huésped, discurrió con rapidez, sino el esposo de Bonnie, y quizá él lo había recogido todo. No cabía otra posibilidad. Pero, ¿tan rápido? ¿Cuánto tiempo había pasado en la habitación? El suficiente. Sin duda, el suficiente. Eso era obvio. Regresó a toda prisa a su habitación, sintiéndose desconcertada.

 

After she went to the bathroom to get ready for bed, she closed the door that lead from the bedroom to the balcony, turned off all the lights and laid down.

 

Después de ir al baño a prepararse para la cama, cerró la puerta que comunicaba el dormitorio con el mirador, apagó todas las luces y se acostó.

 

The house was silent. Completely silent. She realized that she hadn’t heard any snores or movement of any kind at all. Absolutely nothing, just like now, which was why she was so enjoying the white noise of the heater, since it gave her a certain calm. That much auditory isolation was strange in a house that seemed to be made entirely of wood. At least the floors, the stairs, the furniture… Everything was made of a light wood.

 

La casa era silenciosa. Extremadamente silenciosa. Se daba cuenta de que no había oído ronquidos ni movimientos de ningún tipo. Nada absolutamente, lo mismo que ahora, por lo que agradecía el ruido blanco de la estufa, pues le procuraba cierta tranquilidad. Era curioso tanto aislamiento sonoro en una casa que parecía íntegramente de madera. Al menos los suelos, las escaleras, el mobiliario… Todo era de liviana madera.

 

At last she was in bed. She had gotten there, but, in spite of her exhaustion, she felt wide awake, her senses too alert, almost alarmed. The cold had required that she pull the covers up over her head, and the smell under there wasn’t the aroma of soap that you would expect from clean sheets. She wished it were the next day so she could leave. Normally, as soon as she had been in a hotel room for a little while she felt comfortable, but without knowing why, here she felt like she was on foreign soil.

 

Al fin en la cama. Lo había conseguido, pero, a pesar de su agotamiento, se sentía desvelada, con los sentidos demasiado despiertos, casi alerta. El frío la obligaba a cubrirse hasta la cabeza, y allá dentro el olor no era el aroma a jabón que cabría esperar de unas sábanas limpias. Deseaba que fuese el día siguiente para largarse. Normalmente, en cuanto llevaba un rato en una habitación de hotel ya se sentía a gusto, pero sin saber por qué, aquí se sentía en tierra ajena.

 

There was nothing wrong worth mentioning, except the minuscule bathroom and the impossibility of turning off the air conditioner. She was living in a clean, elegant Victorian doll house, pride and joy of its owner. Old, certainly, which wasn’t to her taste. But it was the silence and the closed doors which were most disturbing to her, even though she knew that behind them were just travelers like her.

 

No había fallos reseñables, a excepción del baño minúsculo y la imposibilidad de apagar el aire acondicionado. Vivía en una casita de muñecas victoriana, elegante, limpia, mimada por su propietaria. Antigua, ciertamente, lo cual no era agradable para ella. Pero eran el silencio y las puertas cerradas lo que más inquietante le resultaba, aunque supiera que tras ellas solo había viajeros como ella.

 

She probably would have felt very differently if she had arrived in the light of the day, if she had been welcomed by her hostess, if she had seen more signs of life than just the surly gentleman downstairs and the invisible spy next door. She wanted to fall asleep as soon as she could and wake up wrapped in the white light of the morning which would make everything look differently. The next day she was free, except for dinner.

 

Probablemente se habría sentido de forma muy diferente de haber llegado a la luz del sol, siendo recibida por su anfitriona, viendo más señales de vida que el señor hosco de abajo y el espía invisible de la habitación contigua. Deseaba dormirse cuanto antes y despertarse envuelta en la blanca luz de la mañana que todo se lo haría ver de forma distinta. El día siguiente lo tenía libre, excepto la cena.

 

Together with the rest of the Spanish delegation, she would meet the mayor, the vice-mayor and other local personalities. The day after, she would attend the commemorative festivities and give her small lecture about Ponce de León to mark the celebration of the fifth century since the discovery of Florida, which was the reason for her presence in the city. She went over her lecture in her head. In her suitcase she had a few books she had written which she was considering giving as gifts. She hoped they appreciated them, since they had been the reason that she could barely move her suitcase.

 

Junto con el resto de la delegación española, se reuniría con el alcalde, la vicealcaldesa y otras personalidades locales. Al otro día, asistiría a los actos conmemorativos y daría su pequeña charla sobre Ponce de León, en el marco de las celebraciones del quinto centenario del descubrimiento de Florida, lo cual era la razón de su presencia en la ciudad. Repasó mentalmente su discurso. En la maleta traía algunos libros de su autoría que pensaba regalar. Esperaba que lo apreciasen, ya que habían sido la causa de que apenas pudiese mover su maleta.

 

She was starting to feel warmer and she thought about getting up to turn off the heater. It was old and the cord was frayed from so many trips squashed into the suitcase; she didn’t like to sleep with it turned on. However, she was feeling too lazy to move, and plus the room would cool down quickly if she turned it off, since the air conditioner was still running. And too, she was going to sleep far fewer hours than on a normal night, so she decided to leave it on.

 

Comenzaba a sentirse más caliente y pensó en levantarse y apagar la estufa. Era vieja y tenía el cable bastante pelado de sus muchos viajes aplastado en la maleta; no le gustaba dormirse con ella encendida. Sin embargo, le daba pereza moverse, y además, el ambiente se enfriaría rápidamente si la apagaba, ya que el aire acondicionado continuaría saliendo. Por otro lado, iba a dormir muchas menos horas que en una noche normal, así que decidió dejarla.

 

It took her more than an hour and a half to fall asleep, and after a little while, she woke up suddenly. In the middle of her dreams, she heard shouting. She stayed attentive, rigid, holding her breath. Nothing. Absolute silence. As vivid as they had seemed, they hadn’t been real shouts. She lowered the sheet slightly to let a little air in and to let out that unpleasant odor and then she saw them: two glowing eyes over her bed, not an arm’s length away from her own eyes.

 

Le costó más de una hora y media conseguir dormirse, y pasado un rato, de pronto se despertó. En medio de sus sueños, había escuchado gritos. Permaneció atenta, rígida, con la respiración contenida. Nada. Silencio absoluto. Por vívidos que le hubiesen parecido, no habían sido gritos reales. Bajó ligeramente la sábana para dejar entrar algo de aire y dispersar el olor que tanto le desagradaba y entonces los vio: dos ojos refulgentes sobre su propia cama, a un brazo de distancia de los suyos.

 

She turned and jumped out of the bed so quickly that she didn’t even shout, and threw herself at the light switch, which was next to the doorway from the bedroom to the entryway.

 

Dando media vuelta, saltó de la cama tan rápida que ni siquiera gritó, y se lanzó sobre el interruptor de la luz, que estaba junto al vano que unía el dormitorio y la entrada.

 

With half her body outside the room and ready to escape down the stairs, she took a fraction of a second to look towards the bed. A common black and white house cat was watching her attentively with cold green eyes. Carol cursed, too surprised, trembling and agitated to feel relieved. It must have been hiding under the bed the whole time.

 

Con medio cuerpo fuera de la estancia y dispuesta a escapar por la escalera, se tomó una décima de segundo para mirar hacia la cama. Un gato común, blanquinegro, la observaba atentamente con sus fríos ojos verdes. Carol soltó una imprecación, demasiado sorprendida, temblorosa y agitada como para sentirse aliviada. Seguramente había estado todo el tiempo escondido bajo la cama.

 

With her hand over her pounding heart she wondered what to do. Throw it out, obviously. If she had to worry about a possible cat attack she wouldn’t sleep at all the rest of the night. She would put it out onto the patio through the balcony door. She opened it and the door to the exterior staircase, by which she would make it leave, and turned to call it.

 

Con la mano sobre su corazón palpitante se preguntó qué hacer. Echarle, claro. Si tenía que preocuparse de un posible ataque del gato no dormiría en toda la noche. Le sacaría al patio gracias a la puerta del mirador. Abrió esta y luego la puerta de la escalera exterior, por donde pensaba obligarle a salir, y se giró para llamarle.

 

Her words died before they left her mouth. It wasn’t on the bed anymore; nor could she see it on the floor. Was it under the bed again? She checked. No. She looked in the entryway, in the bathroom, and even inside the wardrobe. She searched, trying to find a hole where it could have gotten out, or any kind of hideout. She couldn’t find anything. It had simply disappeared. It had vanished into thin air.

 

Sus palabras se extinguieron antes de brotar de su boca. Ya no estaba en la cama; tampoco le veía por el suelo. ¿Estaría otra vez bajo la cama? Lo comprobó. No. Buscó en el recibidor, en el baño, incluso en el interior del armario. Escudriñó tratando de encontrar un agujero por donde hubiera podido salir, cualquier tipo de escondrijo. No encontró nada. Simplemente había desaparecido. Se había volatilizado.

 

She closed the doors, latched the bolts and, without turning off the light, got into bed, curling up under the sheets with the indescribable smell, her ears alert. The cat must have known some secret that she hadn’t been able to discover. The best thing would be to forget it. Tomorrow she would check again, and she would surely find the explanation in the light of day. She fell asleep a long time later, when the day was already dawning.

 

Cerró las puertas, echó los pestillos y, sin apagar la luz, se metió en la cama, acurrucándose bajo las sábanas de olor indescriptible, con los oídos alerta. Por fuerza, el gato debía de conocer un secreto que ella no había logrado descubrir. Lo mejor era olvidarlo. Mañana registraría de nuevo, y seguro que a la luz del día encontraría la explicación. Se durmió mucho tiempo después, cuando ya amanecía.

 

A few hours later, the extravagant light effortlessly coming through the curtains also found a way under the sheet covering Carol’s face and woke her up.

 

Pocas horas más tarde, la profusa luz que atravesaba las cortinas sin esfuerzo se abría paso también bajo la sábana que cubría el rostro de Carol, y terminó por despertarla.

 

She looked around. The cat was nowhere to be seen. The white light gave everything a more natural look, but even so, it seemed to be a strange and uncomfortable sight. The room was really warm. Something smelled slightly burned. No doubt she should retire that heater but, thanks to it, she hadn’t frozen to death in the air conditioning.

 

Miró a su alrededor. El gato no estaba a la vista. La luz blanca le daba a todo un aspecto más natural, pero, aun así, le resultaba una visión extraña e incómoda. El ambiente era muy cálido. Olía ligeramente a quemado. Sin duda debía jubilar aquella estufa, pero, gracias a ella, no había cogido un enfriamiento debido al aire acondicionado.

 

She got up, took the clothes she was planning to wear out of her suitcase and showered uncomfortably in the minuscule bathroom. She wouldn’t be able to have breakfast, since Bonnie served at nine o’clock on the dot, with no margin of error, and it was later than that. Yet another disadvantage to this type of lodging. And it didn’t matter to her: she just wanted to get out of there as soon as she could and try to find a room in a hotel or hostel, even if it wasn’t close to downtown.

 

Se levantó, sacó de la maleta la ropa que pensaba ponerse y se duchó incómodamente en el minúsculo baño. Ya no podría desayunar, puesto que Bonnie servía el desayuno a las nueve en punto, sin ningún margen, y era más tarde de esa hora. Otra de las desventajas de ese tipo de alojamiento. Tampoco le importaba: únicamente quería salir de allí cuanto antes e intentar encontrar habitación en un hotel u hostal, aunque estuviese alejado del centro de la ciudad.

 

If it were possible, she also wanted to avoid seeing Bonnie. She might want her to pay for the vase. She could pass the buck by leaving by her own staircase. When she came back later, she would tell the hostess some crap about how she had gotten up early because of her obligations as a member of the Spanish delegation. But, when she was heading towards the patio, she discovered a couple of women who were loading or unloading merchandise from the trunk of a car. One of them might be Bonnie. She would try to dodge her by hurrying out the main door.

 

A ser posible, también quería evitar ver a Bonnie. Quizá le pidiese responsabilidades por lo del jarrón. Podía escurrir el bulto saliendo por su propia escalera. Cuando regresara más tarde, le contaría a la anfitriona alguna bola sobre que había madrugado a causa de sus obligaciones como miembro de la delegación española. Pero, cuando estaba saliendo hacia el patio, descubrió a un par de mujeres que sacaban o metían mercancía en el maletero de un coche. Quizá una de ellas fuese Bonnie. Trataría de esquivarla dándose prisa en salir por la puerta principal.

 

She left her room, locked it securely and went down the first flight of stairs before stopping short, paralyzed by shock. On the landing of the staircase, now perfectly illuminated by the light from the window, the pedestal was standing with the vase on top of it. It couldn’t be.

 

Salió de su habitación, echó bien la llave, y descendió el primer tramo de escaleras antes de clavarse en el suelo, paralizada por el asombro. En el descansillo de la escalera, ahora perfectamente iluminado por la luz de su ventana, volvían a estar el pedestal y el jarrón que sostenía. No podía ser.

 

Had she seen it long enough to guarantee that it was identical? Not on top of the pedestal, no, but the design and color of the largest of the pieces had been burned into her memory while she looked on them in terror the night before, and she could have sworn that, if it wasn’t identical, it was really close. Bonnie must have brought it in from a different part of the house.

 

¿Lo había visto durante suficiente tiempo como para poder garantizar que era idéntico? No sobre el pedestal, pero se le había grabado bien el dibujo y color del más grande de los pedazos, mientras los contemplaba espantada la noche anterior, y podía jurar que, si no era idéntico, poco le faltaba. Sin duda, Bonnie lo habría traído de otra parte de la casa.

 

Normally identical vases were placed together, generally on each side of a wall or door, but she must have had them separated. She continued down the stairs, while she made these explanations to herself and discovered that the dining room was next to the sitting room she had seen the night before. She glanced quickly inside. There were three tables, two square ones for two people and one rectangular one for ten diners.

 

Suelen colocarse juntos los jarrones idénticos, generalmente a ambos lados de una puerta o pared, pero ella los tenía separados. Continuó descendiendo, mientras se daba estas explicaciones, y descubrió que, contiguo al salón que conocía de la noche anterior, se encontraba el comedor. Echó un rápido vistazo al interior. Había tres mesas, dos cuadradas para dos personas, y una rectangular para diez comensales.

 

They were laid with luxurious linen tablecloths, porcelain dinner service, silver chargers and flatware. A perfect dining room for a collector’s house. She knew she shouldn’t hang around so she turned around to run outside and ran into her. She was somewhat older than sixty, with her big, light blonde hair flawlessly arranged, light green eyes the color of water, thin and slight.

 

Estaban preparadas con lujosos manteles de lino, vajilla de porcelana, bajoplatos y cubertería de plata. Un perfecto comedor de casita de coleccionista. No debía entretenerse y se dio la vuelta para correr hacia la salida, y entonces se topó con ella. Se trataba de una señora algo mayor de sesenta años, con el cabello, rubio pálido, bien peinado, voluminoso, los ojos verde agua, muy claros, delgada y menuda.

 

After the shock had passed, Carol managed to articulate, “Good morning. Are you Bonnie?”

 

Pasado el shock, Carol logró articular:

–Good morning. Are you Bonnie?

 

The woman nodded. God had not given her the gift of an easy smile, her guest noticed. She wore an expression unsuited to the circumstances: one of strangeness, of surprise. Carol came apart in excuses for what happened with the vase, accompanying her imperfect English with huge gestures, without Bonnie removing her astonished gaze from her. “Perhaps she doesn’t see well and needs to look so closely.

 

La señora asintió. Dios no la había dotado con el don de la sonrisa, según advirtió su huésped. Tenía una expresión inadecuada a las circunstancias; de extrañeza, de sorpresa. Carol se deshacía en excusas por lo sucedido con el jarrón, acompañando su imperfecto inglés de grandes gesticulaciones, sin que Bonnie desprendiese un segundo su mirada atónita de la de ella. “Quizá es que es no ve bien y necesita observar con tanta fijeza.

 

Or maybe she suffers from prosopagnosia and she’s memorizing my face to be able to recognize me later. Or maybe she has Asperger’s syndrome and that’s why she seems so distracted,” Carol guessed. Suddenly, Bonnie spoke to her. She did so in a low tone, in polished and perfect English, but too fast for Carol to understand everything. She welcomed her inexpressively.

 

O puede que sufra prosopagnosia y esté memorizando mi cara para poder reconocerme después. O tal vez padezca el síndrome de Asperger y por eso parece en Babia”, trataba de colegir Carol. De repente, Bonnie habló. Lo hacía en un tono bajo, con un inglés pulido y perfecto, pero demasiado rápido como para que Carol lograse comprenderla completamente. Le dio la bienvenida inexpresivamente.

 

Then, without commenting about the vase, with a robotic attitude and a stunned gaze, she asked her what she would like to have for breakfast the following days, if she had any food allergies or if there was anything she couldn’t eat. Thinking that, God willing, tomorrow she wouldn’t be there for breakfast, Carol answered that anything would be fine.

 

Luego, sin hacerle comentarios sobre el jarrón, con su actitud robótica y su mirada atónita pasó a preguntarle qué le gustaría desayunar los próximos días, si padecía alguna alergia alimentaria o había algo que no pudiese comer. Diciéndose que, Dios mediante, mañana no estaría allí para desayunar, Carol contestó que cualquier cosa estaría bien.

 

Immediately afterward, Bonnie walked toward a close-by table on which she had tourist pamphlets and picked up one of them. She handed it to Carol. It was about a tour of the city. Without changing her fixed, incredulous and scrutinizing stare, she encouraged her to take it, in the same emotionless way. “Seriously?” Carol asked herself, “It was their first contact, they had barely exchanged two words, and she was trying to sell her a tour?”

 

Inmediatamente después, Bonnie se dirigió a un mueble cercano sobre el que tenía folletos turísticos y escogió uno. Se lo tendió a Carol. Se trataba de un tour por la ciudad. Sin perder su mirada fija, incrédula y escrutadora, la animó a tomarlo, a su modo falto de emoción. ¿En serio?, se dijo Carol, era su primer contacto, apenas habían intercambiado dos palabras, y ¿trataba de venderle un tour?

 

She took the pamphlet halfheartedly, unable to shake the shock. She understood that they would give her a twenty percent discount. Out of politeness, she feigned interest and glanced at it. She read, Ghost Tours. She thanked her and tucked it into her bag. Bonnie had gone quiet again and just looked at her sadly. What a strange woman! Carol asked her which direction she should go to get downtown, then said goodbye and left.

 

Cogió el folleto desganadamente, sin salir de su asombro. Entendió que le harían un veinte por ciento de descuento. Por educación, fingió que le interesaba y le echó un vistazo. Leyó: “Ghost Tours”. Le dio las gracias y lo guardó en el bolso. Bonnie ya se había callado y solo la observaba con una mirada triste. ¡Qué mujer más rara! Carol le preguntó qué dirección debía tomar para ir al centro, luego se despidió y se fue.

 

Finally in the street, she breathed easily.

Following the directions of her strange hostess, she turned right and then, at the end of the street, left, until she arrived at the end of Saragossa Street, where she took a large and busy street, called Cordova, to the right. Her intention was to find a tourism office where they could help her reserve new lodgings. It was possible that a good central hotel had had a last minute cancelation, but if not, she was even willing to look for a motel.

 

Por fin en la calle, respiró aliviada.

Siguiendo las indicaciones de la extraña anfitriona, giró a la derecha y luego, al final de la calle, a la izquierda, hasta el término de la calle Saragossa, donde enfiló una amplia y transitada calle hacia la derecha, llamada Cordova. Su intención era encontrar una oficina de turismo donde le ayudasen a reservar un nuevo alojamiento. Puede que algún buen hotel céntrico hubiese tenido una cancelación de última hora, pero, si no, estaba dispuesta a buscar incluso un motel.

 

The morning was agreeably warm, though light clouds were beginning to cross the sky from the north, presaging the evening storm that had been predicted.

 

La mañana era agradablemente cálida, aunque comenzaban a cruzar el cielo ligeras nubes del norte, presagiando la tormenta vespertina que había sido pronosticada.

 

She continued down the street until she arrived at Plaza de la Constitución and, when she was about to cross, the bell on a small train made her stop. It was completely full of tourists, adults and children, who, at that moment, were listening to the driver and guide talk about the founder of the city, Menéndez de Avilés. She followed it with her eyes. The passengers seemed to be enjoying themselves. In the part below the red wagons was written, in large yellow letters, Ghost Tours.

 

Recorrió la calle hasta llegar a la Plaza de la Constitución, y, cuando iba a cruzar, la campana de un trenecito le hizo frenar. Iba completamente lleno de turistas, adultos y niños, a quienes, en aquel momento, el conductor y guía hablaba acerca del fundador de la ciudad, Menéndez de Avilés. Lo siguió con la mirada. Los pasajeros parecían divertirse. En la parte de abajo de los rojos vagones se leía, en grandes letras amarillas: Ghost Tours.

 

Well, it was the one from Bonnie’s pamphlet! She rummaged through her bag and pulled out the flyer. For the first time, she realized what the name meant, something like “Tour de los fantasmas.” She discovered in the pamphlet that she was in one of the most famous haunted cities in the world.

 

¡Vaya, era el del folleto de Bonnie! Hurgó en su bolso y extrajo el tríptico. Por primera vez, cayó en la cuenta de lo que significaba el nombre, algo así como “Tour de los fantasmas”. Descubrió por el folleto que se hallaba en una de las ciudades encantadas más famosas del mundo.

 

Tons of public and private buildings, even streets, showed paranormal activity and were reserved for scholars of the supernatural and served as the setting of television programs about ghost hunts. Ghost Tours offered a circuit through some of the highlights, like the lighthouse, the fort, the Spanish military hospital, the old prison, museums, cemeteries and taverns. Mysterious orbits, apparitions, feeling invisible presences, miracles and unsolved mysteries…

 

Montones de edificios públicos y privados, e incluso las calles, mostraban actividad paranormal y eran coto de estudiosos de lo sobrenatural y escenario de programas televisivos de temática caza fantasmas. Ghost Tours ofrecía un circuito por algunos de los lugares más destacados, como el faro, el fuerte, el hospital militar español, la antigua cárcel, museos, cementerios y tabernas. Misteriosas esferas de luz, apariciones, ruidos, sensaciones de presencias invisibles, milagros y misterios sin resolver…

 

Carol shuddered. Ridiculous ideas ran through her head, the possible connection between what she was reading and what had happened at the bed and breakfast. Nonsense. She had found a rational explanation for everything. Explanations she had to pull out of thin air, but explanations nonetheless.

 

Carol se estremeció. Se le pasaron por la cabeza tonterías; la posible relación entre lo que estaba leyendo y lo sucedido en el bed and breaksfast. Tonterías. A todo le habría encontrado explicación racional. Cogida con pinzas, pero explicación.

 

She was just that way: not liable to accept nonsense invented by the locals to attract silly tourists. Although she got goosebumps thinking about having to spend another night in Bonnie’s disturbing house.

 

Ella era así: poco dada a aceptar chorradas inventadas por los locales para atraer turistas bobos. Aunque se le pusiera la carne de gallina ante la posibilidad de verse obligada a pasar otra noche en la perturbadora casa de Bonnie.

 

She continued down the street, towards the ocean, which she could already smell.

There were a ton of people dressed up in period costumes. It was fun. She knew that the members of the Historical Society and a few others would dress up as Spanish members of Isabelle the Catholic’s court during the celebration of the discovery, but it seemed like the whole town had agreed to dress up in clothes from different time periods!

 

Continuó calle abajo, en dirección al mar, que ya podía olerse.

Había montones de personas disfrazadas con ropa de época. Era divertido. Sabía que los miembros de la Sociedad Histórica y algunos otros se disfrazarían de personajes españoles de la corte de Isabel la Católica durante las celebraciones del descubrimiento, pero, ¡todo la ciudad parecía haberse puesto de acuerdo en disfrazarse de distintas épocas!

 

There were even dresses from the twenties, fifties or ones with patterns from the sixties. Carol looked at them all with sympathy and they returned a curious stare, as though she didn’t completely fit into the scene in her jeans and orange polo. She supposed that she must be the irreverent element that spoiled the performance.

 

Incluso los había vestidos al estilo de los años veinte, cincuenta o con estampados sesenteros. Carol los miraba a todos con simpatía y ellos le devolvían una mirada curiosa, como si no encajase del todo en el paisaje, con sus vaqueros y su polo anaranjado. Supuso que era el elemento irreverente que afeaba el espectáculo.

 

The beautiful bay came into view in front of her, but when she found herself on the old and crowded Saint George street she decided to walk down it. It was the center of the city, the most touristic zone, and because of that, at some point or other the longed for office was bound to appear.

 

La hermosa bahía surgía ante ella, pero al encontrarse junto a la concurrida y antigua calle Saint George decidió recorrerla. Era el centro de la ciudad, la zona más turística, y por eso, de un momento a otro, sin duda aparecería ante ella la ansiada oficina.

 

The charm of the centuries-old street calmed her worries and she soon found herself admiring the old buildings, stopping in front of the window cases and becoming interested in the inside of the ancient constructions, some converted into museums, others into cafes, the rest into shops. She sat on a bench for a few minutes to enjoy the old waterwheel and then continued walking until she arrived at a small house, which looked fragile and old, and which seemed like it had been taken out of a fairy tale.

 

El encanto de la centenaria calle se impuso a sus preocupaciones y pronto se encontró admirando sus antiguos edificios, deteniéndose frente a los escaparates e interesándose por el interior de las vetustas construcciones, algunas reconvertidas en museos, otras en cafés, las más, en tiendas. Se sentó unos minutos en un banco para disfrutar de la vieja noria y después continuó andando hasta llegar a una pequeña casita, de aspecto frágil y antiguo, que parecía sacada de un cuento.

 

On the front, formed by large horizontal strips of graying wood, a sign explained that she was standing in front of the oldest school in the United States, and Carol decided to visit it. It looked so small that it would take her hardly any time.

 

En su fachada, formada por grandes listones horizontales de madera grisácea, un cartel explicaba que se hallaba ante la escuela más antigua de Estados Unidos, y Carol decidió visitarla. Parecía tan pequeña que apenas le llevaría tiempo.

 

Tickets were sold in the souvenir shop next door where, from what she saw, they sold objects related to teaching in the past. Carol waited while the cashier finished helping one customer and, as soon as she finished, asked for her ticket. However, the cashier said good morning to another customer, who had deposited a pile of books on the counter, and began to help her.

 

La venta de entradas estaba en una tienda de souvenirs contigua donde, según observó, vendían objetos relacionados con la enseñanza antigua. Carol aguardó mientras la cajera terminaba de atender a una clienta y, en cuanto terminó, solicitó su entrada. Sin embargo, la cajera dio los buenos días a otra clienta, que había depositado sobre el mostrador un montón de libros, y comenzó a atenderla.

 

Carol got annoyed, but wasn’t really upset until the same thing happened a second time. The cashier must not want to lose those sales, she told herself. Very well, she would just lose hers, but she wasn’t going to leave without seeing the school. There was an exit to the left of the counter that lead to the schoolyard, and Carol went through it fearlessly. If they wanted to charge her to go in, they would come after her.

 

Carol se molestó, pero no se indignó hasta que lo mismo ocurrió una segunda vez. De modo que la cajera no quería dejar escapar esas ventas, se dijo. Muy bien, pues perdería la suya, pero no iba a quedarse sin entrar a la escuela. Había una salida a la izquierda de la caja que comunicaba con el jardín de la escuela, y Carol la cruzó sin timidez. Si querían cobrarle la entrada, ya vendrían tras ella.

 

The first thing she saw was a little boy ringing a thunderous bell that in the past was used to announce the beginning of classes. Afterwards, she looked through the window of the minuscule house that had been used as a kitchen, as evidenced by the utensils inside it. It was just a few yards away from the school, but, following the custom of the time, far enough away to keep any possible fires from spreading. She went into the school.

 

Lo primero que vio fue a un niño tocando la estruendosa campana que en el pasado se utilizaba para llamar a clase. Después miró a través de la ventana de la minúscula casita que se había utilizado como cocina, según atestiguaban los utensilios de su interior. Estaba a pocos metros de la escuela, pero, siguiendo la costumbre de la época, lo suficientemente separada como para evitar que un posible fuego se propagase. Entró en la escuela.

 

On the walls of the first room just a foyer– there were interesting documents with the history of the school since its foundation and the rules that had been applied to the students in the many years that it had been in operation, under the rule of the Spanish and the British. In the second room, she found the classroom, where seven diligent life-sized dolls pretended to write on their chalkboards and listen to their static teacher. Carol smiled with she heard the accompanying audio: the children were reciting their multiplication tables.

 

En las paredes de la primera habitación –tan solo un recibidor– había interesantes documentos con la historia de la escuela desde su fundación y las normas que se habían aplicado a los estudiantes en los muchos años en que había estado en funcionamiento, bajo el dominio de españoles y británicos. En la segunda, se encontraba el aula, donde siete aplicados muñecos de tamaño natural fingían escribir en sus pizarras y atender a su estático maestro. Carol sonrió al escuchar el acompañamiento sonoro: los niños recitaban la tabla de multiplicar.

 

Suddenly, an unexpected voice made her jump. “Are you the teacher?” it inquired, in Spanish.

She was so immersed in the scene that she hadn’t noticed the boy’s presence, the same one who had been ringing the bell when she arrived. He must be eleven or twelve years old, and he was dressed up in clothes from the nineteenth century. Carol supposed that he must have been waiting for the actress who would play the teacher in some kind of play, and she answered, smiling, “No. I’m not the teacher.”

 

De repente, una voz inesperada la sobresaltó.

–¿Eres tú la maestra? –inquirió esta, en español.

Estaba tan inmersa en la escena que no se había percatado de la presencia del niño, el mismo que tocaba la campana cuando ella llegó. Tendría unos once o doce años, e iba disfrazado al uso del siglo XIX. Carol supuso que esperaba a la actriz que interpretaría a la maestra en algún tipo de representación, y le contestó sonriendo:

–No. No soy la maestra.

 

The boy looked at her seriously and fixedly. “Are you new?” he asked.

“Well… I’m a tourist and this is my first visit to Saint Augustine, so I suppose that, yes, I’m new.”

The child fixed her with a penetrating stare. “So… Do you know? Or not?”

 

El niño la miró con seriedad y fijeza.

–¿Eres nueva? –preguntó.

–Bueno… Soy turista y esta es mi primera visita a San Agustín, así que supongo que sí, soy nueva.

El chiquillo le clavó su penetrante mirada.

–Entonces, tú… ¿Sabes? ¿O no?

 

Carol laughed. “Do I know what?”

The boy said, “You should take the train.”

“What train?”

“The one with the ghost route.”

 

Carol se rio.

–¿Que si sé qué?

El niño dijo:

–Deberías coger el tren.

–¿Qué tren?

–El de la ruta de los fantasmas.

 

She found the boy disquieting, like he was a character from Children of the Corn. Carol thought that city couldn’t have been a very good environment for kids, with all this obsession with the paranormal. They had no doubt made the poor kid ride the blessed train and now he couldn’t sleep at night. She took the pamphlet out of her purse and showed it to him.

 

El muchacho le resultaba inquietante, como sacado de Los Chicos del Maíz. Carol pensó que en aquella ciudad no había muy buen ambiente para los críos, con toda aquella obsesión por lo paranormal. Seguro que al pobre niño ya le habían hecho montar en el dichoso tren y ahora no podía dormir por las noches. Sacó su folleto del bolso y se lo enseñó.

 

“Are you talking about this one?” He nodded gravely. “Listen,” she told him, “All that stuff about ghosts is an invention for the gullible. The people who live in the city got together and agreed to say that they saw lights, that they heard sounds, that they felt presences, and blah, blah, blah. But it’s all a lie. The only thing they want to do is get a bunch of people to come to their city: excitement-hungry tourists, curious about the supernatural, movie people who come to film movies and give them a lot more advertisement… Because that way the hotels, restaurants and shops can keep their businesses and there will be work and plenty of money for everyone. Do you understand? If you allow yourself to be influenced by it, you’ll start to believe that everything they say is true, and you’ll end up seeing it all, even though it’s not there. That’s what happens to a lot of the visitors.”

 

–¿Te refieres a esto? –El chico asintió gravemente–. Oye –le dijo–, todo eso de los fantasmas es un invento para pardillos. Los habitantes de la ciudad se han puesto de acuerdo para decir que han visto luces, que han oído sonidos, que han sentido presencias y bla, bla, bla. Pero todo es mentira. Lo único que pretenden es conseguir que mucha más gente venga a su ciudad: turistas hambrientos de emociones, curiosos de los sobrenatural, gente del cine que viene a rodar películas y a darles mucha más promoción… Porque así los hoteles, restaurantes y tiendas podrán mantener sus negocios y habrá trabajo y dinero abundante para todos. ¿Entiendes? Si te sugestionas, llegarás a creer que todo lo que te cuentan es verdad, y acabarás por ver de todo, aunque no esté ahí. Eso es lo que les pasa a muchos de los visitantes.

 

The child didn’t show a flicker of emotion at the adult explanation.

“What’s your name?” he asked.

“Carol. And your’s?”

“Juan.”

“Have you come to celebrate the discovery?”

Juan took his time to answer. “No. I live here.”

 

El niño no se inmutó ante la adulta explicación.

–¿Cómo te llamas? –preguntó.

–Carol.

–¿Y tú?

–Juan.

–¿Has venido para celebrar el descubrimiento?

A Juan le tomó un tiempo responder.

–No. Yo vivo aquí.

 

The child wasn’t very talkative, but she wasn’t looking for a chat. She turned to look at the contents of the cases that surrounded the classroom, but Juan approached her and began giving explanations about the contents. Then he stared at her fixedly, until she returned his inquisitive gaze.

 

El niño no era muy hablador, pero ella no buscaba charla. Se puso a mirar el contenido de las vitrinas que circundaban el aula, pero Juan se le acercó y comenzó a darle explicaciones sobre su contenido. Luego se quedó mirándola fijamente, hasta que ella le devolvió una mirada inquisitiva.

 

“You would find it interesting,” he assured her.

Carol was already tired of his puzzles. “What?” she asked without interest.

“A trip on the train. You get to see all the prettiest parts of the city.”

“Do the owners give everyone in the whole city a commission for the blessed train?” Carol looked at the boy out of the corner of her eyes after this exclamation. Perhaps she had offended him. He had the look of a typical intelligent kid whom everyone else bullied. He must have been looking for adult company. “Fine. Maybe I’ll take it. Does it go past a tourism office?”

 

–Te resultaría interesante –le aseguró.

Carol ya se cansaba de sus enigmas.

–¿El qué? –preguntó de mala gana.

–Un paseo en el tren. Se ve lo más bonito de la ciudad.

–¿A todo el mundo, en esta ciudad, le dan comisión los del dichoso tren? –Carol miró al crío de reojo después de soltarle eso. Puede que se hubiese ofendido. Tenía pinta de ser el típico chico inteligente al que los demás hacen el vacío. Seguramente de ahí que buscase compañía adulta –. Bueno. Posiblemente lo coja. ¿Pasa por alguna oficina de turismo?

 

“Yes. Do you want to go now?”

“Are you thinking about coming with me? What about your parents?”

“They’re in Tolomato. The train goes past there, too.”

Carol wasn’t sure if Tolomato was a neighborhood or a cafe, but she was counting on him wanting to get off the train when they got there. She didn’t want him tagging on her coat tails all day long.

 

–Sí. ¿Quieres que vayamos ahora?

–¿Me piensas a acompañar? ¿Y tus padres?

–En el Tolomato. El tren también pasa por allí.

Carol no sabía bien si el Tolomato sería un barrio o un café, pero contaba con que el niño quisiera bajarse al llegar allí. No deseaba tenerle pegado a los talones el día entero.

 

They left together, passing through the shop without incident, and continued down Saint George Street in the direction of the fort. Before they got there, they turned left. The kiosk that sold tickets for Ghost Tours was about three hundred yards away, and one of the trains had just given the signal to leave with its enormous golden bell. Juan grabbed Carol by the hand and made her run to jump into two seats in the back row.

 

Salieron juntos, atravesando la tienda sin incidencias, y continuaron por la calle Saint George en dirección al fuerte. Antes de llegar a este giraron a la izquierda. A unos trescientos metros se encontraba un quiosco de venta de billetes de Ghost Tours, uno de cuyos trenes acababa de dar la señal de salida con su enorme campana dorada. Juan cogió a Carol de la mano y le hizo dar una carrera y subir a los asientos de la última fila.

 

“We haven’t bought tickets!” she protested.

“We can do that at the end,” claimed Juan.

She didn’t have time to say anything else about the matter; the driver and guide had already pulled off and was bawling a greeting over the loudspeaker. They were in the most haunted city in America, he explained, and to prove it they were going to see dozens of places known to all the locals in Saint Augustine, where strange events occurred continually, and if they had any luck, they might see some themselves.

 

–¡No hemos sacado billetes! –protestó ella.

–Puede hacerse al final –adujo Juan.

Ella no pudo decir nada más al respecto; el conductor y guía ya había arrancado y bramaba un saludo por los altavoces. Se hallaban en la ciudad más encantada de América, explicaba, y para demostrarlo iban a conocer decenas de lugares donde continuamente ocurrían sucesos extraños conocidos por todos los habitantes de San Agustín y, si tenían suerte, por ellos mismos.

 

The laughter at the ancient lighthouse, the moans at the old jail, the trotting of the invisible horse, the orbits… It was only possible to see some of the manifestations through photographic and video equipment, so they should have them ready and take as many photos as possible.

 

Las risas del antiguo faro, los lamentos de la vieja cárcel, el trote del caballo invisible, las esferas de luz… Muchas de las manifestaciones solo era posible percibirlas a través de las máquinas fotográficas y de video; debían llevarlas preparadas y hacer todas las fotos posibles.

 

During the tour, the guide didn’t pause in his long-winded explanations that Carol could only understand superficially, for which reason she asked for Juan to translate for her so often that he finally ended up being her personal guide, enriching what the guide explained with interesting details. He expanded upon the story of the pair of transparent poodles at the Benet shop, on the corner of Cuna and Saint George, the horse drawn carriages that could be heard passing but which no one saw, the cats that disappear as soon as someone approached them. This last bit caught Carol’s attention.

 

Durante el recorrido, el guía no cesaba en prolijas explicaciones que Carol solo alcanzaba a entender superficialmente, por lo que pedía traducciones a Juan tan continuamente que este acabó por hacer de su guía personal, enriqueciendo lo explicado por el conductor con interesantes detalles. Se explayó con la historia de la pareja de caniches translucidos de la tienda Benet, en la esquina de Cuna con Saint George, los coches de caballos que se oyen transitar pero nadie ve, los gatos que desaparecen al acercarse. Esto último atrajo la atención de Carol.

 

 

“I saw a cat in my room last night. At first it wasn’t there, then it was, and then it disappeared,” she said, almost to herself.

 

–Vi un gato en mi habitación esta noche. Primero no estaba, después sí estaba, luego desapareció –dijo, casi para sí misma.

 

“Animals accept it easily. It’s all the same to them to be here or anywhere else. They don’t ask questions. The poodles at the Benet shop play and are happy. They don’t know that something has kept them from crossing over to the other side,” commented Juan. “It’s different for humans. Even alive, we see miracles in front of us and refuse to accept them for what they are. We rationalize them or pretend that they haven’t happened.”

 

–Los animales lo aceptan con facilidad. Les da lo mismo estar aquí que en otra parte. No se hacen preguntas. Los caniches de la tienda Benet juegan y son felices. No saben que algo les ha impedido cruzar a otra parte –comentó Juan–. Para los humanos es distinto. Incluso vivos, vemos los prodigios ante nosotros y nos negamos a aceptar que lo son. Los racionalizamos o fingimos que no han sucedido.

 

Carol turned toward him and looked at him fixedly. His way of talking made him seem older, almost an adult.

 

Carol se volvió hacia él y le miró fijamente. Su forma de hablar le había hecho parecer mayor, casi adulto.

 

“I shouldn’t tell any of this to an impressionable child,” she said, “but it seems like with you the damage is already done, so I will. What you just said happened to me last night. I was so scared that…” she shrugged her shoulders. “I don’t know. Maybe something strange happened but… I’ve gone on just as if it were nothing.”

“Our mind isn’t prepared to see other dimensions. When it happens by accident, it seems to trigger some mechanism that makes us reject and forget it. And where are you staying?”

 

–No debería confesarle esto a un susceptible niño –dijo–, pero parece que contigo el daño ya está hecho, así que lo haré. Lo que acabas de decir me ha pasado esta noche. Estaba tan asustada que… –se encogió de hombros–. No sé. Puede que hubiese algo raro o que no, pero he… seguido adelante como si nada.

–Nuestra mente no está preparada para percibir otras dimensiones. Cuando por accidente sucede, parece disponer de algún mecanismo que la hace negar y olvidar. ¿Y dónde te alojas?

 

“At a bed and breakfast on Sevilla Street. Bonnie’s Bed and Breakfast.”

“Oh! Now I know.”

“Really? How do you know about it?”

“I’ve heard about it.” The child looked the other way. He thought for a few moments and then added, “I have to confess something: I already knew that you weren’t the teacher. I’m not dumb. I know that the school has only been a museum for many years.”

 

–En un bed and breakfast de la calle Sevilla. Bonnie’s Bed and Breakfast.

–¡Oh! Ya sé.

–¿Sí? ¿De qué lo conoces?

–De oídas –El chico miró hacia otro lado. Pensó unos momentos, luego añadió–: Tengo que confesarte algo: ya sabía que no eras la maestra. No soy tonto. Sé que hace muchos años que la escuela es solo un museo.

 

“So then why did you ask me?”

“I saw you there, alone and frightened, and I thought I might be able to help you.” Carol was speechless when she heard this. Was he the one helping her because he had found her alone and frightened? Had he seen it reflected in her face that much, the night in Bonnie’s house? “It’s easier if someone helps us at the beginning.”

“Well… Thank you… But what do you mean by at the beginning?”

 

–Entonces, ¿por qué me lo preguntaste?

–Te vi allí, sola y asustada, y pensé que podría ayudarte –Carol se quedó sin habla al oír aquello. ¿Era él el que la estaba ayudando a ella porque la había encontrado sola y asustada? ¿Se reflejaba en su rostro, hasta tal punto, la nochecita en casa de Bonnie?–. Es más fácil si alguien nos ayuda al principio.

–Pues… Gracias… Pero ¿al principio? ¿Qué quieres decir?

 

“I’m talking about when we don’t yet understand where we are, how it is, who else there is. Others helped me when I was new, and now I do too whenever I find someone in need. It’s important that we help each other, don’t you think?”

What was he talking about? The boy was talking like a crazy altar boy, or the aspiring leader of a cult.

“True,” she answered.

 

–Me refiero a cuando aún no comprendemos dónde estamos, cómo es esto, quién más hay. Otros me ayudaron a mí cuando yo era nuevo, y ahora lo hago yo, siempre que encuentro a alguien en apuros. Es importante que nos ayudemos los unos a los otros, ¿no crees?

¿De qué hablaba? El chico parecía un monaguillo pirado, o aspirante a líder de una secta.

–Desde luego –le contestó.

 

At that moment, she heard the guide say the word “Tolomato.” Fantastic, the child’s parents must be close. She should encourage him to get off.

But the train had stopped by an old cemetery, and the guide was giving a few explanations, part of which Carol could understand:

 

En ese momento oyó que el guía había pronunciado la palabra “Tolomato”. Estupendo, los padres del niño andarían cerca. Debía animarle a bajarse.

Pero el tren se había detenido junto a un viejo cementerio, y el guía estaba dando algunas explicaciones, parte de las cuales Carol pudo comprender:

 

“Founded in 1777 on top of an Indian cemetery, the Tolomato cemetery is the oldest in the city. Tombstones aren’t the only thing you’ll find in Tolomato cemetery. Sometimes you’ll run into a young boy who likes to play pranks, and at other times you may have to deal with a less playful spirit.”

 

“Fundado en 1777 sobre un cementerio indio, el cementerio Tolomato es el más antiguo de la ciudad. Lápidas no son lo único que se puede encontrar en el cementerio Tolomato. A veces puedes tropezarte con un pequeño niño al que le gusta gastar bromas, y otras puedes tener que vértelas con un espíritu menos juguetón.”

 

“This is where my parents are buried,” murmured Juan. “And my siblings as well. They got sick… I suppose that the little boy who likes to play pranks is me.”

After thinking about this for an instant, she looked at him with compassion and shivered.

“I’m so sorry,” she said.

Juan shrugged his shoulders in resignation. “The worst part is the rest of it,” he whispered.

“What’s the rest of it?”

 

–Aquí están enterrados mis padres –murmuró Juan–. Y también mis hermanos. Enfermaron… Supongo que el niño al que dicen que le gusta gastar bromas soy yo.

Tras meditar en esto por un instante, ella le contempló con compasión y estremecimiento.

–Lo siento mucho –contestó.

Juan se encogió de hombros con resignación.

–Lo peor es lo otro –susurró.

–¿Qué es lo otro?

 

“That they just disappeared. They stopped being. No more.”

“I suppose that’s what death is, Juan.”

“Not for all of us,” he asserted energetically.

“Do you say that because of the ghosts? Look, if they did exist, would you prefer for your family to be wandering around the earth without peace, sad, instead of being together and happy in Heaven, where I’m sure they are, waiting for you?”

 

–Que simplemente desaparecieran. Dejaran de estar. Sin más.

–Supongo que eso significa la muerte, Juan.

–No para todos nosotros –aseveró él con energía.

–¿Lo dices por los fantasmas? Mira, en caso de que existan, ¿preferirías que tu familia anduviera vagando por la tierra sin descanso, tristes, en lugar de estar juntos y felices en el Cielo, como estoy segura de que están, esperándote a ti?

 

Juan shrugged his shoulders again, head down. “They wouldn’t have any reason to be unhappy. We would all be together here. My friends’ families stayed. Why didn’t mine?”

“Because they were luckier,” answered Carol, without taking in the child’s words. “Be strong and be happy for them.”

 

Juan volvió a encogerse de hombros, cabizbajo.

–No tendrían por qué ser infelices. Estaríamos todos juntos aquí. Las familias de mis amigos se quedaron. ¿Por qué la mía no?

–Porque fueron más afortunados –contestó Carol, sin ahondar en las palabras del niño–. Sé fuerte y alégrate por ellos.

 

“I know you’re right… but it’s hard. It doesn’t matter how much time goes by, I still miss them. I wish I could have gone with them, but I stayed here, and I don’t know why. Maybe I did something bad that I don’t remember that I have to atone for.”

 

–Sé que tienes razón pero…, es duro. No importa cuánto tiempo pase, sigo echándolos de menos. Ojalá yo hubiese ido con ellos, pero me quedé aquí, y no sé por qué. Quizá hice algo malo que no recuerde y deba expiar.

Carol se sintió conmovida.

 

Carol felt moved. “Don’t say that, Juan, please. In the short time since I’ve met you, you have shown yourself to be a very good boy who is concerned for everyone else. I’m sure that God has left you here so that you can enjoy a long life helping others, making the world a better place. And I know you’ll do it.”

 

–No digas eso, Juan, por favor. En el poco tiempo que te conozco has demostrado ser un niño muy bueno que se preocupa por los demás. Estoy segura de que Dios te ha dejado aquí para que puedas aprovechar una larga vida ayudando a otros, mejorando el mundo. Y sé que lo conseguirás.

 

He looked at her with a tearful and grateful gaze. The train had left the Tolomato cemetery behind some time ago and was now arriving at a new destination.

“We’re almost there,” affirmed Juan.

“Where?”

“The place. Your place. The place where you lost part of yourself: Bonnie’s Bed and Breakfast.”

“Well… I’m not sure you could put it that way, Juan.”

“You don’t have to believe me. Listen to the guide.”

 

Él le dirigió una mirada llorosa y agradecida. El tren había dejado atrás el cementerio Tolomato hacía un rato y llegaba a un nuevo destino.

–Estamos llegando –afirmó Juan.

–¿A dónde?

–Al lugar. Tu lugar. El lugar donde perdiste parte de ti: Bonnie’s Bed and Breakfast.

–Bueno… No creo que pueda expresarse así, Juan.

–No tienes que creerme a mí. Presta atención al guía.